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Lisa Ljung, Miss Venezuela 1989; Ninibeth Leal, Miss Mundo 1991, y Alicia Machado, Miss Universo 1996, descorcharon sus dones en la agencia de Mariela Centeno, un nombre al que se apunta toda aquella estampa que quiera conocer el calibre del éxito

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POR Marianella Albornoz FOTOGRAFÍA Roxy Azuaje

Donde fija su mirada germina talento. Equipada naturalmente con un radar que detecta charm, Mariela Centeno ha logrado posicionarse como la emperatriz del casting y el management de modelos venezolanos. Desde ese oficio, ha impulsado la fama de numerosas humanidades que han logrado coronarse en los certámenes de belleza más prestigiosos del mundo y participar en campañas publicitarias.

Aunque el maquillaje, las poses y las cámaras han sido su leit motiv, Centeno es titulada académicamente como relacionista pública egresada de la Universidad Nacional Abierta; como relacionista industrial, avalada por la Universidad Antonio José de Sucre; y, finalmente, como publicista, gracias a los estudios cursados en el Instituto Superior de Mercadotecnia.
Con esta versatilidad para “aferrarse a lo que disfrutas”, descubrió que lo suyo era el mundo del fashion, el protocolo y el modelaje, justo cuando tuvo la oportunidad de atestiguar el extraordinario desenvolvimiento que tuvo su hermana Nidya Centeno durante el concurso Miss Venezuela del año 1979, época en la que la espigada joven figuraba como la primera mujer morena que sobresalía en estas lides. “Para esa época mi hermana ofrecía clases de pasarela y fotopose junto a María Kallay, quien era la mano derecha de Osmel Sousa. Yo la acompañaba a todos lados y fue así como me involucré en éste ámbito”, recuerda.

Pronto despabiló en su interés una inminente pasión por los eventos de moda, competencias de belleza, producciones televisivas y fotográficas, por lo que siguiendo los pasos de Nydia, se dedicó a convencer a sus amistades de que participaran en comerciales para la pantalla chica, campañas publicitarias, catálogos, e incluso de que encarnaran personajes secundarios en telenovelas, ya que “era algo que me encantaba”.

Aferrada a esta misión, advirtió que los centros comerciales, cines, restaurantes y cafeterías no sólo serían médulas de entretenimiento sino que, con la magia de la imaginación y las buenas ideas, podrían convertirse en las vitrinas idóneas para captar talentos. La hazaña se tradujo en éxito justo cuando su amigo Mauro Demoor, quien por aquellos días trabajaba para una casa productora de televisión, le propuso aliarse con el objetivo de orquestar castings nacionales e internacionales: “Él se desenvolvía con la cámara y yo era la directora, de allí se acentuó mi fijación por el modelaje”, comenta satisfecha.

Siguiendo el precepto que reza “hazte grande para que Dios te vea”, ensamblado por quien considera su guía y maestro: el filósofo ruso George Gurdjieff, Centeno zarandeó sus ganas de triunfo y concretó importantes metas: “En la vida hay que tener presente que si te caes, debes levantarte y eso es lo que he puesto en práctica”, confiesa.

“Descubrió que lo suyo era el mundo fashion, el protocolo y el modelaje, justo cuando tuvo la oportunidad de atestiguar el extraordinario desenvolvimiento que tuvo su hermana Nidya Centeno durante el concurso Miss Venezuela del año 1979”

Asida a esta optimista visión -y gracias al apoyo de la modelo María Elisa Espejo, galardonada como el “Rostro más Bello” de Ponds- se aventuró a alquilar un local para encauzar lo que sería su primera agencia de modelaje. “En ese espacio apenas disponíamos de un escritorio y un teléfono, pero teníamos inmensas ganas de trabajar. Empezaba la jornada desde muy temprano y terminaba muy tarde”, alude tras reconocer que de esa génesis surgieron estampas que crearon un “boom en el país”, entre ellas las modelos Aguasanta Erminy y la talentosa Albani Lozada.

La propuesta evolucionó a pasos agigantados. Con el devenir del tiempo, la pequeña infraestructura se metamorfoseó en Mariela & Tiby Model Management, institución que atesora más 20 años de trayectoria y rutila como referente clave en el mundo del modelaje. Cristalizar esta escuela fue como unir la cordura con la locura, antagonismo que ensalza la circunspecta personalidad de su aliada y el extrovertido andar de esta dama todoterreno: “Así decían nuestros clientes publicitarios, amigos y fotógrafos”, reconoce.

Emma Rabbe, Alejandra Rincón, Soraya Villarreal, Marjorie de Sousa, Cristina Dieckmann, Chiquinquirá Delgado, Scarlet Ortiz, Alicia Machado, Ninibeth Leal, Mónica Lei, Denyse Floreano, Ana Karina Manco, Erika de la Vega y los primeros figurines que protagonizaron la campaña publicitaria bautizada bajos los despampanantes cuerpos de Las Chicas Polar, representan tan sólo un ápice de la minuta de actrices, animadoras y modelos que pulieron sus fortunas bajo su supervisión. “El principal galardón conquistado, ha sido liderar la agencia de modelaje de la que han surgido la mayor cantidad de ganadoras del concurso Miss Venezuela, quienes luego han traído célebres bandas de certámenes como el Miss Mundo, Miss Internacional, Miss Flower y Miss Hispanidad, entre otros”, subraya.

Con el inquebrantable apoyo de socios extranjeros, la iniciativa extendió su sede hasta Miami. “Empezamos como Global Talent y luego decidimos colocarle mi nombre, ya que me radicaría en esa ciudad”. De esta manera, hombres, mujeres, niños y hasta bebés conforman el cuarteto de categorizaciones que son representados por estas prestigiosas delegaciones que cuentan con el inmensurable apoyo de sus hijas: Mariana Sardi, directora de talento, y Roxy Azuaje, productora y fotógrafa profesional: “Me hace feliz que Dios me dé la oportunidad de compartir estas hazañas con los míos”, enfatiza, tras asegurar que el perfil de la compañía se oxigena con el auxilio de su madre, hermanos y amigos.

Al colgar su profusa responsabilidad empresarial, esta reconocida cazatalentos se refugia en la meditación y las lecturas de autoayuda, alicientes en los que encuentra “el equilibrio, el amor, el esfuerzo y la constancia que abren las puertas para cristalizar cualquier meta”.